Antes de comenzar este Camino…
En este vídeo te explico por qué he creado este proceso, qué vamos a trabajar juntas y cómo puede ayudarte a comprender las reacciones que hoy parecen formar parte de ti.
No se trata de culpar al pasado. Se trata de que deje de dirigir tu presente.
Elige una herida para reconocer qué puede seguir activando hoy y qué comenzaremos a construir en su lugar.
Una semana para comprender. Doce para integrar.
No es un curso para acumular teoría. Es un proceso guiado, progresivo y práctico para ir transformando patrones con pasos pequeños y sostenibles.
“Saber lo que te ocurre ayuda. Integrar una nueva forma de estar contigo cambia lo que haces con eso.”
Taller inicial
Empezamos poniendo nombre a las cuatro heridas y comprendiendo cómo se relacionan con tu niña interior y con tus reacciones de hoy.
12 semanas · 12 pasos
Tres semanas por herida. Un paso cada semana para observar, practicar e integrar sin exigirte cambiarlo todo de golpe.
4 meditaciones guiadas
Una práctica específica para cada herida, pensada para acompañar el trabajo emocional y volver a ti cuando lo necesites.
Quizá estés pensando…
Un proceso profundo no tiene por qué sentirse abrumador. Estas son las dudas más importantes antes de empezar.
¿Voy a tener que revivir todo lo que ocurrió?
No se trata de forzarte a recordar ni de quedarte atrapada en el pasado. Trabajaremos con lo que aparece hoy en tus reacciones, relaciones y decisiones, dando pasos pequeños y respetuosos.
¿Y si alguna semana no puedo seguir el ritmo?
El Camino está pensado para integrarse poco a poco: un paso por semana y una herida cada tres semanas. No necesitas hacerlo perfecto; necesitas poder volver al proceso desde donde estés.
¿Por qué es un Camino exclusivo para alumnas?
Porque ya conoces la manera de trabajar en modo Kaizen. Esa base común nos permite entrar directamente en un trabajo más íntimo con tu niña interior, sin empezar de cero.
¿Esto sustituye a una terapia individual?
No. Es un programa grupal de aprendizaje y práctica personal. Puede acompañar tu proceso, pero no sustituye una valoración ni un tratamiento psicológico individual cuando son necesarios.